martes, 30 de septiembre de 2014

Adaptable y Flexible





Una de las primeras cosas que aprendemos como misioneros es que debemos ser flexibles y adaptables, y esto se refiere a muchas cosas, no solo al ministerio. 

Unas semanas atrás escribí acerca de “los nuevos comienzos” que mi Padre Celestial está haciendo en mi vida, y escribí acerca de estar  un mes en República Dominicana y luego partir hacia Honduras, aquí es dónde empieza mi lección acerca de ser flexible y adaptable, pues unas semanas antes de emprender mi jornada  misionera, me avisaron que después del entrenamiento en RD regresaría a Costa Rica por dos meses más, mi mente cuadrada sintió un choque al escuchar la noticia, pues ya estaba preparada y mi plan estaba listo. 


He ahí mis errores, 1- yo creí estar preparada, 2- mi plan. Es interesante ver que a pesar del tiempo uno no termina de aprender que no debe tener tanta confianza en sí mismo como para no preguntar a Dios, y que mi plan jamás será el plan A.

Con esto aprendí a ser flexible y adaptable no solo en cosas concretas como cultura y ministerio, ahora lo aprendí acerca del tiempo y del cambio, estar dispuesta a no renegar cuando las cosas cambian, cuando los planes no son como yo esperaba y entender que el plan de Dios nunca será el plan B,  Él
ya tiene todo determinado.

Ahora estoy en Dominicana y esto me ha hecho aprender grandes lecciones para mi vida:

a-      Jeremías 29:11 es real en mi vida, sus planes y pensamientos son más altos que los míos.

b-      Cuando acepto el cambio tanto de planes como de tiempo, Él me bendice; ahora tengo dos meses más para darle tiempo de calidad a mi amada familia en Costa Rica.

c-       Cuando parta hacia Honduras en enero, no será un cambio tan brusco para mí y mi familia.

Hace un tiempo una persona que amo mucho me dijo lo siguiente, “si todo tiene su tiempo, no hay razón para correr”.